Dime idiota
Dime feo
Dime que nunca me has querido
Llámame tonto
Llámame cobarde
Pero llámame al menos
y agárrate de mi cuello
y volemos por última vez
Más alto que nunca, por encima de todo
De tus perjuicios y prejuicios
de tí y de mí
Ya aprendí a cambiar la desesperación por la espera
y la espera por la esperanza
Ya sé hacer ángeles en montañas de pena
ya sé lo que es perderte
ya sé lo que es estar perdido.
martes, 22 de septiembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario