Te vi entre toda aquella multitud
un escalofrío azotó mi espalda:
me mirabas
cosa rara, que nunca haces
Luego comprendí que un foco tras de mí
te cegaba
Probablemente no sabías ni hacia dónde mirabas
pero estabas apuntando directamente
hacia mis ojos.
Sigo creyendo que allí no había otra luz
aparte de la de tu mirada.
lunes, 12 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario