Era una noche tan fría
como todo fue ese día
una noche que olía
a persianas bajadas
y a rocío que empaña gafas
a lágrimas tragadas
y a sudor
y se oían luces
y perros atentos a los pasos
a golpes en pared sin dolor
a cartas quemadas de amor
miércoles, 2 de diciembre de 2009
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