¡Babuuum! y todavía se está expandiendo imparable el universo y parece que no tuviera fin... pero eso lo rechazamos porque hasta el más fino hilo de luz se ve afectado por la gravedad y se curva hacia su origen demostrándonos un universo finito que llegado el momento tras tropecientos mil millones de años de extensión se enfriará y por las leyes de la termodinámica volverá a concentrarse como un elástico gigante.
Somos solo algo tan insignificante, una pura coincidencia, en términos de casualidad que existamos es algo que se aproxima a lo imposible; habría sido más normal que no hubiera habido nada , pero entonces nadie se habría preguntado ¿Por qué no había nada? Va a ser cierto que el azar es el único capaz de poner orden en el caos y ha hecho aparecer unos personajes con un millón de átomos por cadena de ADN y de cien mil millones de neuronas ¡Más que estrellas en una galaxia! para que ahora se dediquen a hacer blogs donde matan el tiempo antes de que el tiempo los mate a ellos, aunque no siempre a sus genes.
La siguiente pregunta debe estar clara: ¿Pero quién puso en marcha ese constante vaivén que se trae el universo? ¿Quién pulso el botón? ¿Quién levantó la palanca, piso el acelerador? ¿Quién tuvo la idea de empezarlo todo?
Quizá un día la SETI o el Hubble le hagan un robado a un amable abuelete que se pone moreno cerca de Altair.
sábado, 30 de enero de 2010
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