Siempre pensé igual: ¿Cómo pudo ser tan estúpido? Ya sea ángel o profeta...
¿Cómo pudo escribir algo tan evidente?- pensaría Moisés bajando el monte:
No matarás
Pues claro que no matarás, eso es algo que no vale la pena gastar cincel en escribir, los hombres por naturaleza lo sabemos de antemano ¿Quién va a matar? Solo un loco, un desequilibrado, un canalla descerebrado.
Pero no solo se mata clavando un puñal, no solo se mata con un kaláshnikov, ni solo se mata de hambre... Hay tantas maneras de matar que bien valdría la pena ponerlo, no digo en un mandamiento, basta recordarlo en un simple pasaje bíblico o en una parábola.
Sin embargo fue uno de los primeros mandamientos sobre los que se han edificado todas las sociedades, hasta las no civilizadas y el "no matarás" no se escapa de ningún código legal ni ético.
Porque también se mata a alguien con solo ignorarlo haciendolo desaparecer. También son armas la angustia, la injusticia, el vacío, el silencio... y el que mata de esta manera solo tiene el nombre de cruel y sin duda carece de corazón, el mayor bien humano.
Porque también es un criminal el que mata una sonrisa.
viernes, 22 de enero de 2010
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