En lo más crudo del invierno
comprendes, que nada sale como quieres
que la felicidad son pequeños momentos.
En lo más frío de las noches
entiendes, que la vida es bonita
pero no por ello sencilla
sabes que existen las fantasías y
los amores verdaderos, es cierto,
pero también existen el dolor
y las grandes decepciones.
En lo más triste de los atardeceres
aprendes, que las preciosas bocas
también pueden morder
que se puede convivir con fantasmas
que las heridas hay que dejarlas ahí.
En lo más solitario de mis días
conoces, que el amor se debe pagar
que es necesario que te eduque el devenir
que si algo te mata
es porque puede hacerte feliz.
jueves, 25 de marzo de 2010
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